Albert Diez Ruiz
Andy Montañez es un superviviente y un claro ejemplo de que lo clásico jamás pasa de moda.Es más,en unos tiempos actuales distinguidos por una carencia clara y preocupante de referentes que lleven el estandarte,la bandera de la salsa pura y esencial bien enarbolada por los conductos que se aparten de la comercialidad de la industria musical,uno necesita aferrarse a los doctores en la materia que dictaron el camino recto muchas décadas atrás.Antes fue Lunes que Martes.Ayer inició este boricua universal en rueda de prensa junto a su hijo Harold,en Barcelona,la que será su gira conmemorativa de sus 55 años en la decidida vocación de interpretar para el mundo entero salsa y bolero como nadie.”Acompáñenme” se titula este ambicioso tour en un guiño cómplice a su legión de fanáticos.Embajador musical de “La Isla del Encanto”.Este tótem que rivalizó en la década de los 70 con aquella pléyade de estrellas soneras como fue la Fania All Stars(alguna pullita irónica le envió desde su atril al escuadrón de Johnny Pacheco cuando nuestro protagonista militaba en La Puerto Rico All Stars),reivindicó el trampolín artístico de primera magnitud y la escuela mayor que supuso militar durante 15 años en Los mulatos del sabor,El Gran Combo de PR.De Rafael Ithier sólo proyectó palabras de inmensa gratitud.Con la perspectiva del tiempo transcurrido,da vértigo pensar lo que se forjó en aquel remoto año 62.Fue una regresión obligada en el tiempo,un flashback a una época dorada que difícilmente volverá.Se tiñó el acto de obligada nostalgia,cuando Andy empezó sus primeros pasitos a ritmo de bolero en su entorno familiar.La génesis de todo.Lejos quedan los días junto a la formación de Luis Morales,primera enseñanza y experiencia directa en un grupo consolidado.Nunca olvida el maestro sus orígenes y el doctorado que adquirió en un periodo sagrado dentro del Libro de la salsa.Su humildad,su cercanía,su carácter jocoso y constantemente juguetón hace que lo mires como a un tutor musical y humano.Andy es entrañable como tus ratitos de recreo en el parque junto al abuelo.”El niño de Trastalleres”creció en un barrio muy industrial,donde como principal actividad se construían vagonetas de tren.De ahí su sobrenombre.Ahora uno entiende,atando cabos,ese carácter de combustión escénica constante y esa eterna hiperactividad cuando pisa una tarima.Prepárense porque “El Padrino de la Salsa” viene con todo su arsenal melódico para deleitar a la concurrencia.Con sus mejores pregones que diría Héctor.Desde “Milonga para una niña” a “Pillo buena gente”,desde “El swing” hasta “En mi Puertorro”….Nada quedará en el tintero en este autohomenaje a uno de los más grandes en su especialidad.Más de cinco décadas de gloria musical.Un insigne y reputado dinosaurio en vías de extinción.Y uno ya sabe cómo actuar ante un tesoro universal como es esta especie protegida.Un patrimonio cultural que dejará un legado inabarcable.Larga vida al “Alacrán”.La botará del estadio.Ni lo duden.Y uno estará ahí para verlo…..BIENVENIDO A CASA DON ANDY!!!!RESPECT….
Redacta/Albert Diez Ruiz